Propiedades del plano

Año: 1961

Director: Jack Clayton

Propiedades del plano

La dimensión y variante del sonido dentro de los mecanismos en la percepción interior de un personaje y su espacio argumental.

El poder de sugerencia con el que Henry James abordo el tono de escritura en su obra “Otra vuelta de tuerca” publicada en 1898, a día de hoy se mantiene tan fresco como desbordante de creatividad literaria. Un recóndito cuento de fantasmas donde el ambiguo punto de vista narrativo forma parte del proceso integrador con el lector y la novela.

La historia de la institutriz Miss Giddens (interpretada por Debora Kerr dentro de la versión fílmica que vamos a analizar) como educadora de dos niños a los que siente la imperiosa misión de liberarlos de unos supuestos espíritus malignos, es la interpretación subjetiva de su personaje, donde cada gesto y cada movimiento o técnica basada en sus silencios, nos proporciona pistas alrededor de su misterioso comportamiento, abierto a la libre interpretación como conflicto psicológico mientras ojeamos pagina a pagina el relato.

A través del área del sonido, estudiaremos si la dimensión sonora pertenece al espacio argumental en la adaptación cinematográfica (Sonido diegético), o por el contrario si procede de una fuente externa (Sonido no Diegético). Al igual que la manipulación en las cualidades perceptivas desde la subjetividad y objetividad de Miss Giddens, a la hora de definir desde pizarras y vídeos explicativos, una relación narrativa en manipular las variaciones técnicas de un sonido en su fidelidad con las cualidades de nivel tono y timbre, describiendo desde las imágenes el poder de sugerencia de la novela.

Arrancamos el análisis con el paseo de Miss Giddens alrededor del bosque que envuelve la Mansión victoriana de Bly. Jack Clayton mediante el uso del plano general (FOTO-1) mantiene la distancia y el punto de vista abierto a la ambigüedad como si realmente la Institutriz estuviera siendo observada. En ese momento mientras Miss Giddens se acerca a la cámara en un primer plano se escucha una voz perceptible “Flora” (FOTO-2). Una voz en forma de componente armónico, donde el timbre sonoro forma parte de la diegésis del espacio, quedando abierta a la percepción del espectador entre ambigüedad objetiva del espacio o percepción unicamente subjetiva del personaje de la Institutriz.

El movimiento del personaje sobre una panorámica en el encuadre frente a la profundidad de campo en el mirador del lago (FOTO-3), refuerza a continuación el carácter psicológico de la institutriz con el uso de un gran angular. Nuevamente la voz fantasmagórica, queda manifestada y reforzada por la partitura sonora e inquietante de George Auric. Posteriormente, la funcionalidad en los efectos de sonido ambiente del bosque, es manipulada hacia una normalidad aparente con el canto de los pájaros.

La voz espectral ha desaparecido y es el momento de presentación de Miss Giddens y la pequeña Flora en un gran plano general, cuestionando la niña a la Institutriz el timbre sonoro de la voz que hemos oído como espectadores desde la diegésis sonora y subjetiva en el personaje interpretado por Debora Kerr (FOTO-4).

Foto 01

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Foto 02

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Foto 03

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Foto 04

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Jack Clayton logra en una nueva secuencia de la película, variar la visión del punto de vista narrativo del personaje principal ante el espectador, de la institutriz pasamos a la visión de Flora. Una secuencia abierta a la ambigüedad y al efecto subliminal de la niña en un primer plano, mirando desde la ventana al jardín de la casa, mientras escuchamos la partitura musical ajena al espacio interno, similar a la melodía que en varias ocasiones entonara Flora para identificar su relación con la Srta Jessel, la fallecida institutriz y supuesta presencia espectral (FOTO-5).

Mientras en la misma habitación se encuentra durmiendo Miss Giddens, vemos la subjetividad visual de la niña mirando a las estatuas del jardín (FOTO-6). Tras un corte pasamos a un nuevo primer plano de Flora que entona de sus labios la citada melodía, mientras gira su cabeza para observar fijamente a algo desde fuera de campo en el encuadre para el espectador (FOTO-7). La manipulación del nivel sonoro de la voz de la niña resalta frente a la pasividad y el silencio nocturno, logrando Clayton cierta inquietud en la secuencia a la hora de resaltar si Flora esta viendo realmente o no a un fantasma (FOTO-8).

Foto 05

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Foto 08

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Una de las primeras apariciones sobrenaturales abiertas a la subjetividad perceptiva de Miss Giddens, se manifiestan en el paulatino desmoronamiento de acontecimientos sobre la imaginativa institutriz y su descripción moral, en la forma de percibir posibles amenazas ante los niños.

Una secuencia enrarecida donde el tono sonoro de la canción de Flora y la diegésis en el sonido ambiental del bosque súbitamente se ve interrumpida por la visión de Miss Giddens de un insecto saliendo de la boca de una escultura gótica de un ángel (FOTO-9) (FOTO-10).

Tras el silencio absoluto con la manipulación del nivel sonoro, logramos diferenciar un efecto de sonido inquietante procedente de una fuente externa (sonido no diegético), haciendo acto de presencia para ilustrar el carácter amenazante en la aparición repentina que tiene la institutriz, abierta a la duda de si es real o producto de su imaginación. (FOTO-11) (FOTO-12)

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Foto 12

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El uso del encuadre móvil en largos travellings
acompañando y manteniendo la distancia con la institutriz mientras juega con los niños (FOTO-13), tienen una funcionalidad de aproximación subjetiva sobre el personaje, en el momento de tener nuevas visiones espectrales que vuelven a sugerir la duda si solo son producto de su imaginación (FOTO-14) (FOTO-15).

De nuevo la música orquestada de George Auric, es bloqueada de golpe por la utilización de unos inquietantes efectos sonoros. El uso de la dimensión sonora simultánea en la imagen ayuda a profundizar en los mecanismos interiores de su personaje principal, dando pistas de la posible imaginación que tiene la institutriz a ver determinadas visiones.

Foto 13

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Foto 14

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Foto 15

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Igualmente, las cualidades de un efecto de sonido ajeno al espacio de la historia, puede lograr una respuesta interna y psicológica en los pensamientos interiores de un personaje, con la relación en la diegésis sonora de un dialogo perteneciente al desarrollo argumental en combinación con la distancia de sus encuadres. Ya sea mediante la utilización del foco en profundidad (FOTO-16), o la utilización de primeros planos sobre sus rostros (FOTO-17) (FOTO-18).

De nuevo el sonido simultáneo diegético con la melodía de Flora, se mezcla con un inquietante efecto sonoro ajeno al espacio de la historia, abierto a la sugerencia del espectador a la hora de introducirnos en el miedo de la Institutriz para proyectar sus fantasmas interiores. (FOTO-19)

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Foto 19

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La relación temporal de un sonido no simultáneo o que no haya existido en la historia, puede relacionarse con el punto de vista interior de un personaje.
Un recurso utilizado para expresar las continuas pesadillas y sueños que tiene Miss Giddens a medida que su desmoronamiento es cada vez mayor en su lucha por salvar a los niños de su supuesta posesión

Con la técnica de montaje y la sobreimpresión, somos testigos de la subjetividad de la institutriz en recordar una sucesión de supuestos Flashbacks de los niños, manipulados mediante su tono sonoro y amenazante en el dialogo. Una serie de situaciones abiertas a la imaginación en la institutriz de un tiempo pasado o que nunca ha existido.

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El recurso de puesta en escena con una iluminación de tono bajo y variante en la distancia de los encuadres en su personaje (FOTO-24) (FOTO-25), refuerzan y amplifican la funcionalidad en los efectos de sonido y su nivel en el espacio, logrando una secuencia inquietante y psicológica. La supuesta subjetividad de la institutriz, se manifiesta con la manipulación del sonido diegético interior proyectado en su imaginación, con las voces de los fantasmas de los niños. (FOTO-26) (FOTO-27)

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Finalizamos el análisis dentro de la misma secuencia, con la progresión acústica en los efectos y tono del sonido en su dimensión espacial. Una violencia desequilibrante desde la perspectiva interior y perceptiva en los movimientos de la institutriz, donde edición y montaje sonoro acompañado por una colocación y angulo de sus encuadres, alcanzan una simbiosis tan insoportable como aterradora de manera perceptivo y auditiva para el espectador en la acción argumental.

Foto 28

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