Propiedades del plano

Año: 1953

Director: Lima Barreto

Propiedades del plano
El estudio de un encuadre y su homenaje al Western como genero, desde las raíces del Folklore Brasileño.
Cangaçeiro producción brasileña dirigida por Lima Barreto en el año “1953” mantiene una doble vertiente que la hace especialmente atractiva como ejercicio cinematográfico, por un lado representar para el folklore de su país un relato de veracidad histórica, y por otro lado mitificar desde el argumento, una exploración de contexto y clímax tan propio del Western clásico americano.

La vida errante de los Cangaçeiros durante el siglo XIX como eje de referencia, serán tratados durante todo el análisis del film de Barreto. Bandidos dedicados tanto al robo y al saqueo de jornaleros como a las haciendas de ricos terratenientes, siendo fugitivos en su mayoría huidos por problemas familiares, venganzas y delitos de sangre, convertidos en expertos jinetes dentro de un marco rural y violento operando en las áridas regiones del oeste de Brasil.

A través del plano y sus propiedades, buscaremos analogías siendo una producción de fuerte arraigo brasileño con el “Western americano” a la hora de analizar la función de sus encuadres dentro un sabio uso del montaje, la posición significativa de las figuras en cada plano en combinación con su puesta en escena, o los movimientos de cámara como reflejo de una tensión propia como narración épica, repleta del carácter fundacional que tanto caracterizo la edad dorada del considerado más antiguo de los géneros cinematográficos en los Estados Unidos.

Comenzamos el análisis tras los títulos iniciales de crédito donde Barreto introduce al espectador en un marco costumbrista y de fuerte simetría Fordiana con el paisaje como eje de protagonismo en la fuerte simbología y arraigo de sus personajes.

Mediante la distancia del encuadre en un plano general en exteriores de contrastes pronunciados por parte de una poética fotografía en B&N de cielos nublados y crepusculares de Henry Edward Fowle, muy deudora por otra parte de Joseph MacDonald o Gabriel Figueroa (FOTO-1) (FOTO-2), vemos a un grupo de Cangaçeiros en sus jinetes sobre una toma larga al compás del tema musical como himno de guerra de “Mulher Rendeira” interpretado por “Ze do Norte”.

Foto 01

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Foto 02

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Mientras el plano largo se mantiene como estilismo y misticismo muy propio del Western americano en su vertiente más lírica (FOTO-3) sin perder la identidad propia del bandido rural brasileño, el montaje mediante suaves encadenados con un emparejamiento gráfico, nos acerca en la distancia de sus encuadres a un espíritu “pictorico-impresionista” de ambientación como forma de vida en los jinetes bandoleros y su amor por la tierra, un estilo cercano a la composición pictórico de artistas como Frederic Remington (FOTO-4) (FOTO-5).

Foto 03

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Foto 04

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Foto 05

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La funcionalidad del montaje con encadenados de suave transición y nueva variación de la distancia de los encuadres, colocan al público en una posición de pleno conocimiento entre la simbología de los paisajes como metáfora a la hora de representar el realismo en unos bandoleros como carta de presentación costumbrista en la película. (FOTO-6) (FOTO-7)

Foto 06

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Foto 07

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Las similitudes con el Western vuelven a ser evidentes, Barreto logra extraer de un plano general mediante la geometría del paisaje y la colocación de los jinetes avanzando desde la lejanía del horizonte, un cariño referencial por el genero (FOTO-8).

Mediante el contraplano de un peón observando su llegada y encargado de salvaguardar las tierras de un rico hacendado (FOTO-9), el Cineasta introduce en el conflicto a los Cangaçeiros dentro de su contexto argumental. Nuevamente la funcionalidad de un encuadre define el carácter amenazador de sus figuras como estereotipo del clásico bandido en el Oeste americano.

Foto 08

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Foto 09

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La idea de la muerte, la violencia y el fatalismo están muy presentes durante todo el film de Lima Barreto. Por ello la simbología como estudio figurativo en los ángulos de encuadre para personificar metáforas visuales, se escenifica en varios momentos de la película, al compás de las imágenes de los Cangaçeiros a lomos de sus caballos (FOTO-10).

Los emplazamientos de tomas fijas en las vibrantes secuencias de los bandoleros durante el asedio a una aldea, captan el realismo de una perfecta coreografía con una cámara desde diferentes puntos de distancia. Ya sea en planos medios más cercanos (FOTO-11), intensos planos generales muy deudores del estilo silente (FOTO-12) o mediante la funcionalidad de ángulos contrapicados para demostrar la hegemonía o autoridad de los bandidos en sus ataques y saqueos (FOTO-13).

Foto 10

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Foto 11

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Foto 12

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Foto 13

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Al igual que las tomas móviles en coordinados movimientos en panorámica (FOTO-14) (FOTO-15), precisos planos cercanos al detallismo de los cascos de los caballos al galope (FOTO-16) (FOTO-17) y la colocación de cámaras fijas para desarrollar la entrada en el encuadre de los jinetes cabalgando desde fuera de campo. (FOTO-18) (FOTO-19).

Foto 14

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Foto 16

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Foto 17

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Foto 18

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Foto 19

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En definitiva una simétrica utilización del plano y sus propiedades muy acorde al espíritu del Western de aventuras, por el que Barreto denota enorme pasión cinéfila a la hora de desarrollar su particular y trepidante homenaje a los especialistas del genero.

LA CÁMARA COMO REFLEJO POETICO ENTRE EL HOMBRE Y LA NATURALEZA

Volviendo al fuerte conocimiento entre fidelidad histórica y costumbrismo por la vida indómita de los Cangaçeiros, su profunda carga poética denota una cámara observadora a la hora de relacionar la libertad humana perteneciente a una naturaleza como entorno, mostrada desde la funcionalidad del plano general y la simbiosis de su puesta en escena, mediante una combinación que explota su composición paisajista de una vegetación achaparrada y la colocación central de sus figuras en el encuadre (FOTO-20).

El plano medio y el estudio en la posición del actor sobre su jinete mientras observa en la lejanía (FOTO-21), reflejan a su vez la adaptación a un medio exterior con un estilo cercano al Cine documental, seguido mediante el corte de montaje a un nuevo plano general del bandido bajando de la montaña (FOTO-22), a la derecha del mismo encuadre observamos una Caatinga como tipo de vegetación en la zona, definiendo una relación entre los paisajes de Sao Paulo y la figura del Cangaçeiro.

Grandes dimensiones en definitiva desde las propiedades del plano para desarrollar las raíces de un tradicionalismo rural como vida errante de los Cangaçeiros, constituyendo una observación realista de la naturaleza y el hombre tan propia de la mitología del Western americano. (FOTO-23)

Foto 20

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Foto 23

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La fuerte costumbre rural adaptaba a los Cangaçeiros a ser expertos jinetes muy conocedores de la geografía propia de la tierra. Lima Barreto logra extraer con su dirección todo el espíritu histórico desde una perspectiva de ficción cinematográfica no exenta de realismo documental. Para ello logra magníficos planos largos con una combinación actoral, manteniendo la cámara en un ligero angulo contrapicado como función para realzar en el encuadre toda la experiencia de mostrar un buen jinete en pantalla sin corte de montaje. Una implicación indispensable a la hora de otorgar al caballo su función dentro del genero Western.

Foto 24

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Foto 29

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Volviendo a los paralelismos entre los grandes artesanos del genero, Barreto transforma un relato de aventuras con una trascendencia sobre la violencia y la muerte muy significativa. Cineastas como Raoul Walsh o Anthony Mann explotaron los escenarios desnudos y salvajes en sus westerns con destellos dramáticos y de tragedia sobre sus personajes. Aquí en Cangaçeiros su director no duda en homenajear una forma de cine como genero partiendo de la ferocidad del argumento, una dureza reflejada sobre sus actores en intensos encuadres (FOTO-30), exprimiendo una sobriedad en las persecuciones por las montañas con unas excelentes localizaciones de encuadres (FOTO-31) y emplazamientos de cámara sobre las montañas para desarrollar la acción en un tiroteo sobre planos generales (FOTO-32) (FOTO-33).

Foto 30

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Foto 31

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Foro 32

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Foto 33

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La conclusión final, un estudio del plano y sus propiedades para homenajear los símbolos del genero Western, partiendo de un relato histórico de fuerte origen y arraigo en la vida de los Cangaçeiros, bandidos al margen de las leyes con una fuerte relación de simbolismo con la naturaleza muy emparentada con las claves que caracterizaron al western cinematográfico..

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