Puesta en escena

Año: 1960

Director: Roberto Gavaldón

Puesta en escena

La función narrativa y su relación con la puesta en escena para comprender una lectura fabuladora y alegórica sobre el arraigo y las tradiciones en Mexico.

“Macario”, dirigida por Roberto Gavaldón sostiene unas marcadas señas de apoyo a la narración, que iremos desarrollando a través de un análisis técnico sobre los escenarios, el decorado y la iluminación del espacio, como idea dentro de la Película. Factores que determinan la definición de la puesta en escena, como una concepción del arte teatral y su simbiosis con la forma Cinematográfica.

El film de Gavaldón ante todo, es una profunda Fábula de fuerte arraigo en el Folklore Mexicano. Un cuento adaptado de la Novela de Bruno Traven y a su vez basado en un relato de los Hermanos Grimm, sobre la vida de un humilde campesino (interpretado por Ignacio López Tarso), en un periodo histórico concreto, la Epoca del virreinato de la Nueva España en el Siglo XVIII. Macario vive obsesionado por la muerte, dentro de una precaria situación de pobreza junto a su familia, situación que le llevará a un sacrificio y a un deseo de fuerte énfasis alegórico con tintes fantásticos y una profunda moraleja, que Gavaldón logra materializar dentro de un espacio global y unas cualidades compositivas, que definen el mundo donde se mueve su personaje Principal, a través del uso en la puesta en escena que pasamos a analizar desde varias áreas Generales.

ESCENARIOS Y DECORADO.

El entorno referéncial de la Película, logra que la función de los escenarios y el decorado, ocupen un primer plano fundamental en el desarrollo de una narración de tintes costumbristas, relacionándonos el espacio en el que se mueve un pobre Leñador casado y padre de cinco niños, con aspectos concretos de la puesta en escena y su función en el argumento, a la hora de ayudarnos a entender el conflicto moral, al que se va viendo sometido gradualmente con su obsesión por la pobreza y la muerte.

El Cineasta nos introduce en el marco de un Mexico Colonial durante el siglo XVIII, en concreto durante la época del Virreinato de la Nueva España, donde las desigualdades con la repartición de tierras entre colonizadores y habitantes hizo que se despojaran de sus bienes a los pueblos indígenas.

Dentro de este entorno Histórico de caciquismo y expoliación de la tierra, Gavaldón nos presente al Personaje de Macario y su familia, como un humilde campesino leñador, rodeado de una funcionalidad de escenarios en exteriores de un Pueblo de Provincias “Taxco” en sus quehaceres diarios, trascendiendo al puro relato dramático tan naturalista como físico en concordancia con el conflicto a la hora de presentarlo con la función narrativa de la puesta en escena.

A continuación y a través de cuatro fotogramas, analizamos el arranque de la película en el marco de la vida diaria de Macario y su profesión de Leñador, su relación con los Aldeanos y el regreso a su hogar donde le esperan su Mujer y sus hijos, destacando la funcionalidad de los escenarios mediante planos en exteriores, que resaltan la poética costumbrista del realismo en el campo (FOTO-1) (FOTO-2) (FOTO-3) y (FOTO-4). Todo realzado mediante la puesta en escena con la presentación de los personajes y un uso de la técnica de iluminación tan pictórica como retratista de Gabriel Figueroa, (Director de fotografía) que destacaremos más adelante.

Foto 01

Foto 02

Foto 03

Foto 04

Otro de los temas a tratar en la Película, es la obsesión que siente el personaje por su pobreza, las privaciones y la idea de la muerte en sus distintos significados.

Desde su puesta en escena al servicio de una simbología en los escenarios, arraigada al folklore Mexicano y la Fiesta del día de los muertos, como veneración, respeto y despreocupación, destacamos dentro de los espacios exteriores en los que vemos a Macario deambular (FOTO-5), (FOTO-6), próximos al enfrentamiento con su destino, una lectura alegórica y Fantástica propia de un Cuento mientras recorre la feria de la Aldea, donde un numeroso atrezzo de ofrendas, calaveras de azúcar, pan de muertos y oficios fúnebres, forman parte de la escenificación en cada plano.

Foto 05

Foto 06

Los decorados interiores al igual que los escenarios, mantienen una función concreta en su puesta en escena. La motivación de unos hechos dentro de un conflicto con la temática de la desigualdad y la pobreza en las clases sociales.

Los dos siguientes fotogramas (FOTO-7) (FOTO-8), ilustran un desarrollo importante en las motivaciones de Macario con un único deseo, comerse un guajolote obteniendo por primera vez algo suyo, sin tener que compartirlo con nadie incluidos sus hijos, a su vez para satisfacer sus deseos, tornándose el relato hacia una fábula de corte fantástico.

En ambos Fotogramas observamos como los interiores forman un contrastado significado alrededor de sus personajes, a la hora de establecer un pararelismo de desigualdad social de clases. Por un lado vemos un plano de la Mujer de Macario (FOTO-7), en el momento de robar el guajolote para su Marido, dentro de una Hacienda señorial donde se aprecia la opulencia de las clases altas, y por otro lado (FOTO-8), Macario en el interior de su casa, mostrada como una sencilla Choza mientras observa el único Pavo objeto del robo de su Mujer. El Cineasta apoyado por el Cinefotógrafo Gabriel Figueroa, logran una nueva funcionalidad de la puesta en escena de interiores, desde la parcela en la iluminación, reforzando nuestra atención sobre el deseo de Macario de comerse el guajolote. Que decir que la presencia de la luz logrando un uso de la composición con claroscuros, expresan la fuerza en el momento crucial de la imagen vitalizando su lectura de extrema necesidad.

Foto 07

Foto 08

VESTUARIO.

El vestuario al igual que la función de un decorado o un escenario, mantiene una detallada presencia dentro de la Película, a la hora de ofrecer una gama de posibilidades dentro de su puesta en escena, con una serie de factores que amplían de manera audaz la naturaleza Fabuladora y Fantástica en la narrativa del Relato, con una serie de elementos en el atrezzo de sus personajes.

Pasemos a continuación a describir como existe una coordinación armoniosa entre escenarios y vestuario, presentando tres personajes claves en la Película como “El diablo, Dios y la Muerte. Personajes que se encontraran con el Campesino Macario, una vez decide dirigirse a la soledad del bosque para comerse a escondidas el guajolote, deseando los tres que el Campesino comparta la preciada Ave como festín. Una secuencia que entronca con el espíritu clásico de una fábula moral.

El primer Personaje que se encuentra Macario es el Diablo (José Gálvez), donde es caracterizado como un Rico Hacendado vestido de Charro negro (FOTO-9), con una funcionalidad del atrezzo resumiendo el espíritu que simboliza la enigmática figura con unas botas de espuela de plata, que son ofrecidas al Campesino (FOTO-10) por disfrutar del suculento plato que se niega a compartir Macario. Posteriormente la segunda figura que se encuentra es Dios (José Luis Jiménez) (FOTO-11), simbolizando la figura de un humilde anciano y el uso de un vestuario de un blanco luminoso, resaltado hacia nuestra atención dentro de una gama de grises que predomina en el bosque con la fotografía de Gabriel Figueroa (FOTO-12), en concordancia al espíritu de su personaje, como interpretación armoniosa y llena de serenidad. Finalmente la tercera figura que se le presenta para compartir el guajolote es la Muerte (Enrique Lucero) (FOTO-13), con una vestimenta que le caracteriza como un Campesino Indígena demacrado, en un pararelismo con la indumentaria de Macario, (la única diferencia el color negro del sarape) y una expresión en el movimiento de su figura tan extraña como amenazante (FOTO-14), donde la motivación narrativa es muy palpable dentro de una lectura concreta con su uso del vestuario, a la hora de abordar el destino de la muerte y sus designios con los sufrimientos de los Pueblos indígenas.

Foto 09

Foto 10

Foto 11

Foto 12

Foto 13

Foto 14

ILUMINACIÓN.

Pasamos al análisis con la última de las funciones técnicas dentro de la puesta en escena y en concreto de una gran importancia como impacto visual, dentro de la imagen y de la Película de Roberto Gavaldón.

La iluminación en Macario refuerza en el trabajo del Cinefotógrafo Gabriel Figueroa su Director de Fotografía, un uso de la luz artificial y los claroscuros con una concepción pictórica y expresionista excepcional. A través de seis momentos de la Película, analizaremos como la iluminación determina la composición global del plano, su poder de sugerencia como fábula Fantástica, junto con la cualidad, la dirección y la fuente de la luz compatible en cada escenario y decorado en Macario.

Como hemos comentado Macario destaca por la belleza de los espacios naturales de ámbito rural en un Pueblo de provincias, reforzados por la utilización de Gabriel Figueroa con una iluminación moteada de tono alto, utilizada en las escenas exteriores del Bosque como ocurre en el primer fotograma (FOTO-15), en él destaca la figura de Dios dentro de la concepción del espacio, presentándola a través del reflejo del río con un fuerte poder alegórico y a su vez logrando un contraste, en la disposición de la profundidad visual del fotograma.

El estilo de luz artificial de fuerte abstracción pictórica en exteriores, logrando contrastes iluminados definidos y una disposición de los fondos como relevancia en la imagen con cielos llenos de nubes, forman parte del estilo de Figueroa y su forma de reforzar los paisajes como ocurre con el fotograma de la Mujer de Macario (FOTO-16), mientras la vemos caminar por la Aldea.

La dirección de la luz es decir su recorrido, puede hacer que el cuerpo de los actores sobresalga ligeramente del fondo, reforzando su colocación en el plano con la cualidad de quedar subrayados con un ligero contraste mas ablandado de sombras inherentes, como ocurre con las figuras de Macario y su Mujer (FOTO-17) en el interior de la cabaña frente al predominio de luz del exterior.

Foto 15

Foto 16

Foto 17

La secuencia de interiores en las localizaciones de Cacahuamilpa, para escenificar la condena de Macario y su duelo con la muerte dentro de la gruta, contienen una atmósfera irreal, mortecina y opresiva, a través del uso funcional de la puesta en escena, con una construcción del espacio, basado en la manipulación de las técnicas de iluminación artificial, claves para entender el puro arte expresionista de un Cuento Fantástico.

Los tres fotogramas tienen una importante característica en el uso de la luz de relleno y la luz principal, en lograr la importancia en los contornos y los contrastes ya sean figuras o parte del escenario sobre el fondo espacial. A su vez Figueroa apoyado en una numerosa fuente de iluminación de velas, logra un control de fuente y fuerza primaria, escenificando una metáfora visual sobre la muerte, donde cada vela sugiere la vida de una persona, logrando un equilibrio de claroscuro donde los reflejos y las sombras configuran un espacio tan definido como misterioso y aterrador (FOTO-18).

En el siguiente fotograma, el uso de una iluminación de relleno con velas alrededor de la figura de la muerte y a su vez realzada por la dirección de la luz principal proyectada, esculpiendo sombras inherentes en su parte izquierda (FOTO-19), confieren la importancia del personaje con la colocación y su movimiento en el cuadro fílmico frente a la perspectiva del fondo, realzando el espacio con efectos visuales de maquinas con humo, logrando un efecto terrorífico de niebla artificial.

Finalmente el tercer Fotograma, describe la perfección de Gabriel Figueroa a la hora de resaltar las fuentes de iluminación diversificadas, logrando una inherencia con las sombras y Destacando igualmente, la perspectiva de profundidad entre las figuras de Macario y la Muerte dentro del espacio de la Caverna (FOTO-20). La Luz principal incide en primer termino sobre Macario, con una iluminación dura sobre el rostro, en concordancia con la profundidad espacial de la Cueva donde se encuentra situada la Muerte, que funciona dentro de una cualidad realzada de luz de contorno y una utilización de la distancia entre el primer y el segundo termino de la escena.

Foto 18

Foto 19

Foto 20

La conclusión final, la integración de la puesta en escena dentro de la narración como técnica a disposición de una Fabula moral, de fuerte arraigo en las tradiciones dentro de la Cultura Mexicana. Roberto Gavaldón y Gabriel Figueroa, confeccionan un relato metafísico de una plasticidad de gran impacto en las imágenes y una cruda realidad costumbrista con tono de drama Fantástico.

Comparte: Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+